Lejos de los tópicos del Outback australiano, Colin from Accounts retrata el Sídney contemporáneo de barrios como Marrickville y Newtown: almacenes reconvertidos, cafeterías de especialidad y cervecerías artesanales.
A través de "Echo Brewing", el negocio de Gordon, la serie ironiza sobre las modas hípster y la precariedad de los pequeños emprendedores, empleando un lenguaje coloquial natural y despojado de caricaturas turísticas.