Mientras las narrativas tradicionales de zombis recurren a virus ficticios o radiaciones inexplicables, The Last of Us de HBO fundamentó su catástrofe planetaria en la biología fúngica del mundo real. Asesorada por investigaciones epidemiológicas rigurosas promovidas por Craig Mazin, la serie adaptó el comportamiento de un parásito entomopatógeno para forjar la amenaza biológica más verosímil de la televisión contemporánea.
La premisa se basa en el hongo real Ophiocordyceps unilateralis, que infecta hormigas en selvas tropicales. En lugar de matar al hospedador al instante, el micelio invade los tejidos musculares e interfiere químicamente con el sistema nervioso central, alterando las pautas motoras del insecto. El hongo fuerza al animal a subir a una hoja alta, afianzar sus mandíbulas y morir allí para que el tallo fúngico brote de su cabeza y esparza esporas sobre la colonia vecina.
En el prólogo del primer episodio, ambientado en un debate televisivo de 1968, el doctor Neuman (John Hannah) plantea la profecía evolutiva que cimienta el relato: los hongos no amenazan a los mamíferos debido a que no toleran el calor corporal de 37°C; sin embargo, si el calentamiento global empujara a las cepas a adaptarse a temperaturas mayores, las barreras inmunológicas humanas quedarían anuladas.
Para la televisión, los creadores sustituyeron las esporas aéreas por redes subterráneas de micelio interconectado. El hongo une a los infectados a través de kilómetros de zarcillos bajo el asfalto. Al pisar una raíz fúngica seca en un callejón, una señal bioquímica recorre el entramado bajo tierra, despertando a decenas de infectados en reposo a calles de distancia.
Esta credibilidad se plasmó de forma inolvidable en el prólogo de Yakarta del segundo episodio. Cuando la reputada micóloga indonesia, la profesora Ratna (Christine Hakim), examina a la primera víctima y confirma zarcillos creciendo dentro de tejido pulmonar humano, el general al mando le pregunta por una medicina o vacuna. Ratna apoya su taza de té, mira al militar y pronuncia la frase más aterradora de la serie: "Bombardeen. Empiecen a bombardear esta ciudad y a todos los que viven en ella".