La tercera temporada de The Lincoln Lawyer culminó con una demostración electrizante de litigio procesal en la que Mickey Haller (Manuel García-Rulfo) demostró por qué la preparación exhaustiva de las pruebas supera a cualquier discurso retórico ante el jurado popular.
Defendiendo a Julian La Cosse (Devon Graye) por el homicidio de Gloria Dayton ('Glory Days'), Haller y su equipo desmantelaron metódicamente la acusación liderada por el fiscal William Forsythe. Gracias a las pesquisas de Cisco (Angus Sampson) y la pericia de Lorna Crane (Becki Newton) con los archivos de vídeo del hotel, Mickey logró evidenciar la falsificación deliberada de indicios cometida por el exagente corrupto Neil Bishop.
El momento culminante llegó cuando Bishop, arrinconado en el estrado bajo la implacable repregunta de Haller, reconoció haber encubierto al auténtico responsable antes de precipitar un trágico final en plena sala de justicia. El veredicto de no culpabilidad reivindicó a La Cosse, pero la tranquilidad duró apenas unos minutos.
En la escena final, mientras conduce su icónico descapotable por los bulevares de Los Ángeles rumbo a unas ansiadas vacaciones, Haller es detenido en un control de tráfico rutinario. Al inspeccionar el vehículo, los agentes descubren un cadáver en el maletero, dejando al abogado defensor bajo custodia policial y preparando el terreno para la adaptación de 'La ley de la inocencia' en la cuarta temporada.