Con una de las persecuciones automovilísticas más electrizantes de la televisión contemporánea, The Tourist definió su identidad en cuestión de minutos. Un imponente camión cisterna acechando a un sedán anónimo en las pistas de tierra de las cordilleras de Flinders en Australia del Sur marcó un ritmo implacable.
Cuando el personaje de Jamie Dornan despierta en un hospital remoto con amnesia retrógrada profunda, los creadores Harry y Jack Williams evitan hábilmente los clichés trillados. En lugar de presentarlo como un agente invencible, muestran a un hombre vulnerable que se aferra a una servilleta de restaurante y a un teléfono desechable barato. La magnífica interpretación de Danielle Macdonald como la agente en prácticas Helen Chambers aporta una calidez humana que eleva la trama más allá del clásico juego del gato y el ratón.
La serie funciona como una clase magistral de tensión psicológica al contrastar la soledad aplastante del desierto australiano con destellos de humor negro y estallidos de violencia táctica. The Tourist cautivó a audiencias internacionales tanto en Stan (Australia) como en BBC iPlayer (Reino Unido).